Decálogo para tener un salón rústico

Conectada con la naturaleza, acogedora y, por supuesto, con una gran sensibilidad. Descubre los secretos del padre del estilo mediterráneo, campestre o colonial.

La decoración rústica nació para integrarse en espacios rodeados de naturaleza, y por ello se asocia a la tranquilidad y el descanso. De ella surgen otros estilos, como el mediterráneo, el campestre, el oriental, el mexicano o el colonial. Actualmente, se le agrega un valor a esta identidad: la funcionalidad, característica de la vida moderna. De la misma forma que hoy en día triunfa el estilo nórdico, con marcada base minimalista, gracias a combinar el glamour con la funcionalidad, el estilo rústico no se queda atrás.

La recarga está pues prohibida, pero no por ello hay que huir del detalle que imprime personalidad y hace más acogedora la estancia. Es decir, es mejor que no colguemos una cabeza de Bambi diseccionada en la chimenea, aunque sea falsa, por mucho que fuera una característica de las casas rústicas del pasado.

Pero vayamos al grano: ¿qué espacios de tu casa son los que se prestan para convertirse en este estilo? Haciendo un breve repaso a las últimas tendencias para comprobar que los salones rústicos se llevan la palma. Aquí hay algunas ideas prácticas para su hogar, especialmente para el salón de clases:
Decálogo para tener un salón rústico

1. Los materiales clave

La madera (especialmente el pino), la piedra, la arcilla, el bambú, el mimbre y las fibras naturales (algodón, lana o lino) son las texturas más definitorias de este estilo. En sintonía con estos materiales, la artesanía suele triunfar en toda estancia rústica.

2. Piedra o madera para vestir paredes y techos

Visten, sin más, y quedan genial, y no pasan de moda. Aquí no tratamos de ocultar lo orgánico, lo potenciamos. Pero si no dispones de estos recursos, no intentes suplirlos con una decoración de “cartón de piedra”, busca los mejores materiales.

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3. Alfombras, sin estampar

Esta alfombra Ayush 100% lana afieltrada y lana anudada ejemplifica a la perfección de lo que estamos hablando. No recarga el espacio, pero aporta personalidad y transmite calidez; a su vez, se puede combinar muy bien con pisos de madera. Es una apuesta ganadora sin duda, y la podemos encontrar en la tienda online Sukhi.

4. Sofá que invita a pasar horas viendo series

Hemos encontrado este sofá con detalles de estilo colonial de dos plazas en PortobelloStreet y nos ha gustado su mezcla de confort moderno y detalles que apuntan a un mueble de exterior que podría colocarse en un porche en cualquier lugar del mapa de Luisiana. Pero es mejor usarlo para el salón, para hacer una maratón de la serie que más te guste.

5. La paleta de colores debe recordarte a un bosque

Marrón, verde y azul en tonos suaves, no pasteles. Esta es la apuesta de lo rústico, que además nos permitiría generar alguna excepcional excepción con el azul ultramar si buscamos un punto más mediterráneo, o con el verde intenso si giramos hacia un estilo colonial. En resumen: cuando valoras los tonos que hayas elegido en su conjunto, la sensación debe hacer referencia a lo natural, al bosque, sin restar en ningún caso el protagonismo a la luz, como veremos más adelante.

6. Apuesta firmemente por las plantas

Apostaremos por plantas naturales para tener en casa más rústico, pero también más saludable. Los mejores son aquellos que purifican el aire y lo liberan en la medida de lo posible de sustancias no deseadas, como el humo del tabaco. Incluso la NASA dedicó un estudio en 1989 a este tema y destacó algunas variedades, como la margarita africana, que aporta un toque de contraste en este contexto por su alegre tono rosado.

7. Detalles sí, pero con mesura

El estilo rústico no es minimalista, estamos de acuerdo, pero en ningún caso es recargado; caos, fuera. No gastemos con los cestos de mimbre, ni con las cajas de estilo brucanter que “colonizaron” las casas en los 90 (por mucho que nos entretengamos, no vivimos en un episodio de Friends); así como con los relojes “vintage” que indican que es la hora del té, el café o la tarta en algún sitio. Por otro lado, apostemos por una decoración elegante, como marcos de madera con imágenes personales o lámparas que nos recuerden a lo orgánico, como este mimbre tipo “nido de pájaro”.

8. La chimenea

Sabemos que en todos los casos no será posible tener una chimenea, pero si puedes, aprovéchala al máximo porque el fuego es como un hechizo mágico en este caso: genera estilo rústico por todas partes. Eso sí, apostar por la sostenibilidad en todos los casos. Puedes encontrar una opción “verde” en las chimeneas ABC, que funcionan para que tus modelos emitan menos CO2.

9. Agrega detalles con historial

Complementamos el punto 7 para enfatizar la cuestión de la personalidad, que inevitablemente trae un objeto con la historia; de hecho, cuando tienes invitados con los que cuesta que la conversación fluya, este tipo de elemento seguro te ayuda a evitar que esos silencios incómodos se prolonguen. Las maletas antiguas que tienen en Lalithamma (Barcelona) son una excelente idea porque incluso en su día tuvieron en su catálogo una que había sido de Jane Fonda.

10. No obstruyas el paisaje

O dicho de otro modo: hazlo solo si tu única ventana en la sala da al edificio de enfrente, donde vive alguien que tiene la costumbre de vigilar la tuya. Si no vives en una película de Hitchcock (ojalá), dale el máximo protagonismo que puedas a tu paisaje, ya que es un elemento imprescindible, algo parecido a la chimenea.

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